DAMASCO.- La batalla por el control de Alepo comenzó esta mañana con el lanzamiento de una ofensiva terrestre del ejército sirio, apoyado en tanques y en carros de combate, contra el barrio rebelde de Salahedin (Saladino), teatro de feroces combates desde el 20 de julio.
De acuerdo con un comandante rebelde en la ciudad, "las fuerzas del régimen han avanzado por la calle al Malaab con carros blindados, y actualmente se desarrollan feroces combates en esa zona". Las tropas regulares persisten en su intento de retomar el control del barrio aunque han tenido que demorar el inicio de la ofensiva a causa de los numerosos francotiradores emboscados, afirmó el comandante rebelde.
De acuerdo con la entidad opositora Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) "se trata de los más feroces combates en los alrededores de ese barrio y en ciertas calles de la zona".
El ejército regular sirio reunió unos 20.000 hombres para una batalla crucial para el presidente Asad, enfrentado a una revuelta popular que se inició hace 16 meses y que gradualmente se militarizó.
La ofensiva ocurre después de la promesa del presidente Bashar al Asad de "purgar" al país de los "terroristas", un término que su gobierno utiliza para designar a los grupos rebeldes.
Los choques de los últimos días en Alepo suscitaron la reacción de la entidad humanitaria Amistía Internacional, que denunció -apoyándose en imágenes de satélite- el uso de armamento pesado en zonas residenciales. De acuerdo con Amnistía, en Alepo y en la vecina Anadane, más de 600 cráteres formados por obuses, dejan en evidencia la violencia de los combates.
Antes de ingresar a Saladino, el ejército sirio bombardeó los barrios de Kartadji, Tariq al Bab y Chaar, según la OSDH, una ONG basada en Gran Bretaña. El Observatorio aseguró que 225 personas murieron el martes en toda Siria, incluyendo en esa cuenta a 129 civiles.
"El pueblo sirio y su gobierno están determinados a purgar al país de los terroristas", dijo Asad al recibir a un emisario del guía supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei.
Said Jalili respondió que "Irán no permitirá jamás la destrucción del eje de la resistencia en el que Siria es un pilar esencial", y consideró que "la situación de Siria no es de una crisis interna sino un conflicto que opone al eje de la resistencia en esta región" a Israel y Estados Unidos.
Irán, un aliado de Damasco, organiza mañana un encuentro de países que tengan "una posición realista" sobre la crisis siria, informó el gobierno de Teherán.
Líbano, donde una decena de obuses cayeron durante el noche de ayer sin dejar víctimas, ya adelantó que no participará de ese encuentro a causa de su "neutralidad" con relación al conflicto.
Tampoco irá Kofi Annan, que la semana pasada renunció al papel de mediador en la crisis. "Ni Annan ni cualquier personas de su entorno participará de las discusiones en Teherán", declaró un vocero de la ONU.
Irán ya expresó su inquietud con la suerte de 48 peregrinos iraníes, que se dirigían a un sitio sagrado chiita cerca de Damasco y fueron secuestrados por hombres del Ejército Sirio Libre (ESL), que los acusa de ser hombres de los Guardias Revolucionarios, cuerpo de élite del régimen iraní. (AFP-NA)